2 septiembre, 2014

La salud de Chavez empeora

El anuncio hecho por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, de que debe someterse a una tercera operación en La Habana, meses después de haber dicho que ya estaba curado de cáncer, abre enormes interrogantes sobre su capacidad real para seguir gobernando el país.

Según Voz de América, tras informar que se le había detectado una lesión en el mismo lugar del que le extirparon en junio pasado un tumor maligno, el propio Chávez dijo que no va a poder seguir con el ritmo de trabajo que ha tenido últimamente sin descartar que pueda tratarse de una metástasis. “Estoy obligado a atender esta nueva circunstancia, a repensar mi agenda personal y, bueno, a cuidarme y enfrentar lo que haya que enfrentar”, señaló. Al presidente se le detectó cáncer en Cuba a mediados del año pasado, donde lo operaron en dos ocasiones, la primera para extirparle un “absceso pélvico” y la segunda para extraerle un tumor. Después, en julio y septiembre fue sometido a varias fases de quimioterapia, y en octubre aseguró que ya no tenía en su cuerpo células cancerosas.

Cuando Venezuela está camino de una campaña electoral que arranca formalmente en julio, y poco después de que la oposición eligiera con una masiva participación en las urnas a un candidato único para las elecciones presidenciales de octubre próximo, la recaída de Chávez plantea numerosas interrogantes. Una de las principales preguntas que se hacen los venezolanos es cuánto tiempo estará el presidente inhabilitado para ejercer su cargo, máxime cuando incluso descartó operarse en Caracas, porque “allá hay más seguridad”, dijo Chávez refiriéndose a Cuba.

De momento se especula sobre la posibilidad de que delegue temporalmente el poder a alguno de sus más cercanos aliados, entre ellos el vicepresidente, Elías Jaua, el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, o el ministro de Energía, Rafael Ramírez. También se mencionan el ministro de Defensa, Henry Rangel, el canciller, Nicolás Maduro, y hasta el hermano del presidente, Adán Chávez.

Pero algunos recuerdan que cuando se le diagnosticó cáncer el año pasado, Chávez no delegó el poder, por lo que algunos creen que de verse ahora obligado a hacerlo, el asunto sería manejado hasta último minuto con el mismo hermetismo que ha rodeado la enfermedad del mandatario. Al dar a conocer que se someterá a una nueva intervención quirúrgica, Chávez alentó a sus seguidores a no dejarse abatir por la noticia, consciente de que el joven, saludable y enérgico candidato opositor, Henrique Capriles, es ahora un reto mayor para su gobierno de cara a los próximos comicios.

“Yo los llamo a que aceleren la batalla, la unidad, la conciencia, el partido”, mientras por otra parte admitía que si su dolencia “resultara maligna, entonces habrá que entrar en otra fase, seguramente de radioterapia localizada”. Si eso ocurriera significaría que el cáncer ha progresado a pesar del tratamiento que previamente recibió el mandatario, lo que no sólo dificultaría su permanencia al frente del gobierno, sino también sus posibilidades de poder hacer campaña electoral y de llegar activo en octubre hasta el día de la votación.